Dannebrog, la bandera danesa

Para los amantes de la vexilología (“estudio de las banderas”. Gracias Google) en esta ocasión vamos a hablar de banderas, o más bien de una en especial: la Dannebrog, la bandera de Dinamarca. De por sí ya es curioso que una bandera nacional tenga un nombre propio, aunque no sea precisamente un canto a la originalidad: Dannebrog significa ni más ni menos que “bandera de los daneses”.

Su “historia” se remonta al 15 de junio de 1219, cuando las fuerzas del Reino de Dinamarca libraban una cruenta batalla contra un grupo de tribus estonias y algunos de sus aliados alemanes, cerca de la actual Tallin. Las cosas no iban nada bien para los daneses, tanto que al obispo del ejército no se le ocurrió nada mejor que hacer que rezar. En ese momento, la Dannebrog cayó del cielo, aparentemente enviada por algún tipo de Dios (bastante cínico por otra parte, enviando un pedazo de tela en vez de más armas o soldados), y el rey la tomó en sus manos y la exhibió ante las tropas, llenando así sus corazones de valor y ganando la batalla.

La “historia” tiene mucho de leyenda, por supuesto, pero de que la Dannebrog viene de larga data nadie lo duda. De hecho, ostenta el récord Guinness como la bandera nacional más antigua de uso continuado, desde que se adoptara oficialmente en 1625.

El diseño

La bandera danesa es roja, con una cruz blanca que se extiende hasta los bordes, con la línea vertical de la cruz desplazada hacia el lado del izado. Este símbolo se conoce como cruz escandinava, y representa la cristiandad de los países nórdicos, donde se originó. Además de Dinamarca, también la utilizan Suecia, Noruega, Finlandia, Islandia y las Islas Feroe.

Incluso diversas regiones y ciudades alrededor del mundo han adoptado la cruz escandinava para sus emblemas. Las islas Shetland y Orcadas en Escocia, Calais en Francia, San Pablo en Brasil y hasta San José de Metán en Argentina, por citar algunas.

“Dannebrog cayendo del cielo durante la Batalla de Lindanise”. Cuadro del pintor danés Christian August Lorentzen.

Enarbolando la Dannebrog

Usar la bandera nacional no es ningún chiste en Dinamarca. Existe una sociedad llamada Danmarks-Samfundet (“Sociedad Danesa”. Decididamente la originalidad no está en los genes vikingos) dedicada a difundir la historia de la bandera y su correcto uso. Si bien Danmarks-Samfundet aclara que no hay ninguna ley especial que regule el uso de la Dannebrog, afirma que existe una serie de regulaciones que provienen de la tradición histórica.

Para empezar, hay que prestar atención al tipo de bandera. Los civiles solo tienen permitido usar la tradicional rectangular, sin logos ni otros símbolos. Para izar banderas tipo corneta (las que terminan en dos puntas) se requiere una licencia especial. Tampoco se permite izar otra bandera en el mismo mástil que la Dannebrog. Es más, el Ministerio de Justicia deja en claro que está expresamente prohibido izar banderas de otros países, exponiéndose los infractores a multas de 2500 coronas (375 USD). Hay algunas excepciones, como las banderas de Suecia, Noruega, Islandia, Finlandia, Groenlandia, las Islas Feroe, la Unión Europea y Naciones Unidas.

También hay que tener en cuenta los horarios. La Dannebrog puede ser izada recién después de las ocho de la mañana, siempre y cuando ya haya amanecido, y debe ser bajada antes del atardecer. Dejar la bandera en el mástil durante la noche se conoce entre los daneses como “enarbolar la bandera para el diablo”, debido a una antigua superstición que se remonta a siglos atrás.

Otra aspecto interesante es que, si bien es ilegal quemar banderas extranjeras en Dinamarca, sí está permitido prender fuego la Dannebrog. La Danmarks-Samfundet incluso afirma que quemar la bandera es la forma correcta de deshacerse de ella una vez que se ha utilizado durante mucho tiempo, previniendo de esa manera que no termine en la basura o se la use como trapo.

Hay muchas otras regulaciones sobre el correcto uso de la bandera. De hecho, la Danmarks-Samfundet publicó un libro (!) llamado Cómo usar la Dannebrog, donde se abordan todas las variantes posibles a la hora de exhibir el máximo emblema nacional. A lo largo de 88 páginas se abordan temas como el tamaño de la bandera, la bandera de tormenta, la bandera y la música, la bandera y las muertes, la bandera en las festividades de la iglesia, la bandera como decoración, la bandera como logo, la bandera digital, cómo bajar la bandera, cómo izar la bandera desde edificios, y muchísimos más. Para aquellos más pudientes que se puedan permitir tener una embarcación, hay un segundo libro (!!) llamado Cómo usar la Dannebrog en el mar, que se consigue por apenas 35 coronas (5 USD).

Todo esto genera la bandera de Dinamarca, un emblema que, si hacemos caso a la versión “oficial”, lleva existiendo ochocientos años.

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Un comentario en “Dannebrog, la bandera danesa

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